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El Continente de la Diversidad Natural, Cultural y Humana

América es uno de los continentes más extensos y diversos del planeta. Se extiende desde las regiones polares del Ártico hasta las tierras subantárticas del extremo sur, atravesando el Ecuador. Esta posición geográfica le permite albergar todos los climas y biomas del mundo, convirtiéndolo en un territorio clave para la biodiversidad, la producción de alimentos y el equilibrio ambiental global.

MAYAS Y AZTECAS

Culturas de América

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Es el segundo continente más grande del mundo

después de Asia, con más de 42 millones de km²

Alberga la selva tropical más grande del planeta

el Amazonas, conocida como “el pulmón del mundo”

Tiene la mayor cadena montañosa continua

la Cordillera de los Andes, que atraviesa varios países

Es hogar de una enorme diversidad cultural

con pueblos indígenas, lenguas ancestrales y culturas modernas.

Posee todos los climas del planeta

desde zonas polares hasta regiones tropicales y desiertos extremos

Recursos naturales y energéticos

Además de su riqueza natural, América es un continente profundamente humano: cuna de civilizaciones ancestrales, escenario de grandes procesos históricos y hoy hogar de una sociedad multicultural en constante transformación.

América se organiza en América del Norte, América Central y América del Sur, unidas por el istmo de Panamá.

América presenta una gran diversidad de relieves, destacándose importantes sistemas montañosos, llanuras y mesetas. Entre los principales sistemas montañosos se encuentra la Cordillera de los Andes, la cadena montañosa más larga del mundo, con más de 7,000 km de extensión, que recorre la costa occidental de Sudamérica y actúa como una importante barrera climática. En Norteamérica sobresalen las Montañas Rocosas, que se extienden desde Canadá hasta México, así como las Sierras Madre en México y los Montes Apalaches al este del continente.

Geografía y relieve

América también cuenta con extensas llanuras y mesetas que desempeñan un papel clave en la actividad humana y ecológica. Las Grandes Llanuras de Estados Unidos y Canadá son una de las regiones agrícolas más productivas del mundo, mientras que la Llanura Amazónica alberga la cuenca hidrográfica más extensa del planeta y sostiene la selva tropical más grande del mundo. Al sur, la Meseta Patagónica se caracteriza por sus climas fríos, fuertes vientos y paisajes áridos.

Con ríos de gran importancia

Como el Amazonas, el más caudaloso del mundo, el Mississippi–Missouri en Norteamérica y el Orinoco en Sudamérica, los cuales son fundamentales para el transporte, la agricultura y la biodiversidad.

HIDROGRAFÍA

Gracias a su gran extensión latitudinal, América presenta una enorme variedad de climas y ecosistemas

Van desde tundras y glaciares en las regiones polares, hasta selvas tropicales, desiertos, bosques templados y sabanas. Esta diversidad ha permitido el desarrollo de una extraordinaria biodiversidad y ha sido escenario de importantes civilizaciones antiguas como los mayas, aztecas e incas, además de una rica mezcla cultural que perdura hasta la actualidad.

CLIMA

América es uno de los continentes más poblados y diversos del planeta

Con más de mil millones de habitantes distribuidos en más de 35 países. Su población es el resultado de un intenso mestizaje histórico entre pueblos originarios, europeos, africanos y migraciones más recientes provenientes de Asia y otras regiones, lo que ha dado lugar a una enorme variedad de identidades sociales, étnicas y culturales.

POBLACIÓN

América está conformada principalmente por repúblicas democráticas

Aunque existen diferentes modelos de gobierno, sistemas federales y centralizados, así como territorios dependientes. El continente cuenta con importantes organismos de integración regional como la OEA, MERCOSUR, SICA, CAN y USMCA, que buscan fortalecer la cooperación económica, política y social entre los países.

POLÍTICA

Es el resultado de la fusión entre tradiciones ancestrales y aportes modernos

Expresándose en la gastronomía, la música, la literatura, las artes y las festividades. Desde las civilizaciones precolombinas hasta las influencias europeas y africanas, América ha desarrollado manifestaciones culturales únicas como el carnaval, el muralismo, el jazz, la samba, el tango y múltiples expresiones artísticas contemporáneas.

CULTURA

América es un continente multilingüe

Los idiomas más hablados son el español, el inglés, el portugués y el francés, junto con cientos de lenguas indígenas como el quechua, náhuatl, guaraní, aimara, mapudungun y muchas otras, varias de las cuales son reconocidas oficialmente y forman parte esencial del patrimonio cultural del continente.

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Las civilizaciones maya y azteca: pilares de la América precolombina

Antes de la llegada de los europeos, América fue hogar de grandes civilizaciones altamente desarrolladas, entre las que destacan los mayas y los aztecas, dos culturas que alcanzaron notables avances en astronomía, matemáticas, arquitectura, agricultura, política, religión y organización social. Aunque coexistieron en Mesoamérica, fueron civilizaciones distintas en tiempo, espacio y forma de organización.

Tanto mayas como aztecas dejaron un legado duradero en la identidad cultural de América. Sus conocimientos influyeron en la alimentación (maíz, cacao, tomate), el arte, la medicina tradicional y las lenguas indígenas que aún se hablan por millones de personas, como el maya y el náhuatl.

Además, estas civilizaciones demostraron que América precolombina no era un territorio “primitivo”, sino un espacio de alto desarrollo intelectual, social y tecnológico, comparable con las grandes civilizaciones del mundo antiguo.

La civilización maya: ciencia, astronomía y ciudades-estado

La civilización maya se desarrolló aproximadamente entre el 2000 a. C. y el siglo XVI d. C., abarcando regiones del sur de México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador. No formaron un imperio unificado, sino una red de ciudades-estado independientes como Tikal, Calakmul, Palenque, Copán y Chichén Itzá, cada una con su propio gobernante.

Los mayas fueron extraordinarios científicos y astrónomos. Desarrollaron un sistema matemático avanzado que incluía el uso del número cero, algo excepcional para su época. Su conocimiento del cielo les permitió crear calendarios extremadamente precisos, como el calendario solar (Haab), el ritual (Tzolkin) y la Cuenta Larga, utilizados para registrar eventos históricos y rituales religiosos.

En arquitectura, construyeron templos piramidales, observatorios astronómicos, palacios y canchas para el juego de pelota, usando piedra caliza y técnicas sofisticadas sin el uso de metal ni la rueda para transporte. Su escritura jeroglífica es uno de los sistemas de escritura más complejos del mundo antiguo, utilizada para registrar genealogías, guerras, rituales y acontecimientos astronómicos.

La sociedad maya estaba profundamente vinculada a la naturaleza y al equilibrio del cosmos. Su economía se basaba en la agricultura, especialmente el maíz, el frijol y el cacao, y su religión era politeísta, con dioses relacionados con el sol, la lluvia, el maíz y el inframundo. Muchas comunidades mayas siguen existiendo hoy, conservando su lengua, cosmovisión y tradiciones.

La civilización azteca: poder imperial y organización política

La civilización azteca, también conocida como mexica, floreció entre los siglos XIV y XVI en el Valle de México. A diferencia de los mayas, los aztecas construyeron un imperio centralizado y militar, cuya capital, Tenochtitlán, fue una de las ciudades más grandes y avanzadas del mundo en su tiempo, ubicada donde hoy se encuentra la Ciudad de México.

Los aztecas desarrollaron un sistema político altamente estructurado, encabezado por el tlatoani (gobernante supremo), apoyado por nobles, sacerdotes y guerreros. Su expansión se basó en conquistas militares y en el cobro de tributos a los pueblos sometidos, lo que fortaleció su economía y poder.

En agricultura, destacaron por el uso de las chinampas, islas artificiales construidas en lagos que permitían cosechas abundantes y sostenibles. Cultivaban maíz, chile, calabaza, cacao y amaranto. El comercio era intenso, con mercados como el de Tlatelolco, que reunía miles de personas diariamente.

La religión azteca era profundamente ritualista y estaba vinculada al movimiento del sol y el mantenimiento del orden cósmico. Creían que los sacrificios humanos eran necesarios para asegurar la continuidad del mundo, una práctica que tenía un fuerte significado simbólico y religioso, aunque hoy resulte impactante.

FAUNA

América alberga una de las mayores diversidades de fauna del planeta, gracias a la enorme variedad de ecosistemas que van desde selvas tropicales y manglares hasta desiertos, montañas, praderas, tundras y océanos. Esta riqueza biológica incluye mamíferos emblemáticos como el jaguar, el puma, el bisonte americano, el oso pardo, el tapir, el mono aullador y el manatí; aves como el cóndor andino, el águila calva, el quetzal y los flamencos; reptiles como la anaconda, el caimán y diversas especies de tortugas marinas; además de anfibios e insectos altamente especializados, muchos de ellos endémicos.

Las selvas tropicales de América, especialmente la Amazonía, Centroamérica y el Chocó biogeográfico, concentran una biodiversidad excepcional, siendo hábitat de miles de especies que aún continúan siendo descubiertas. En estas regiones, los animales cumplen funciones ecológicas clave como la dispersión de semillas, el control de plagas y el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas. De manera similar, los arrecifes coralinos del Caribe y las costas del Pacífico americano sostienen una gran diversidad de peces, moluscos y mamíferos marinos.

Sin embargo, la fauna americana enfrenta amenazas crecientes derivadas de la actividad humana, entre las que destacan la deforestación, la expansión urbana y agrícola, la minería, la contaminación, la caza ilegal y el tráfico de especies silvestres. El cambio climático ha intensificado estos impactos, alterando los patrones migratorios, los ciclos reproductivos y la disponibilidad de alimentos para numerosas especies.

La conservación de la biodiversidad en América se ha convertido en una prioridad global, y para ello se han establecido extensas áreas naturales protegidas, parques nacionales, reservas de la biosfera y corredores biológicos. Iniciativas como el Corredor Biológico Mesoamericano, la protección del Amazonas y los parques nacionales de Canadá, Estados Unidos, México y Sudamérica buscan preservar hábitats críticos y promover el desarrollo sostenible.

Además, los pueblos indígenas y comunidades locales desempeñan un papel fundamental en la conservación, ya que sus conocimientos tradicionales y su relación respetuosa con la naturaleza han contribuido durante siglos al cuidado de los ecosistemas. Cada vez más programas de conservación integran saberes ancestrales con la ciencia moderna para proteger especies en peligro como el jaguar, el cóndor, las tortugas marinas y los grandes cetáceos.

La protección de los animales en América no solo es una responsabilidad ambiental, sino también social y cultural, ya que la biodiversidad es esencial para la seguridad alimentaria, la salud, el equilibrio climático y la identidad de los pueblos del continente. Conservar la fauna americana significa proteger el presente y el futuro de la vida en la Tierra.

FLORA

La flora del continente es igualmente diversa y fundamental para el equilibrio ambiental global. América alberga grandes selvas tropicales, bosques templados y boreales, sabanas, praderas y desiertos. Destacan la selva amazónica, considerada uno de los principales pulmones verdes del planeta; los bosques de coníferas del norte; y una vasta diversidad de plantas medicinales, alimenticias y maderables que han sido utilizadas desde tiempos precolombinos.